CERAMICA CHULUCANAS
CERAMICA CHULUCANAS
No es necesario recordar que los Andes Centrales han sido una de las áreas privilegiadas para el desarrollo de la cerámica. En su mejor momento, las etnias, cacicazgos y estados como Chavín, Nazca, Moche, Chimú, etc., nos dan pruebas del refinamiento al que llegó este arte (Fujii 1985). Desgraciadamente la civilización andina tan peculiar en la historia de la humanidad, fue destruida a raíz de la conquista del Imperio inca por los españoles y con la desaparición del estado indígena concluyó también su desarrollo tecnológico. Dado que las vasijas de barro, al menos aquellas de gran calidad, estuvieron asociadas al quehacer religioso, especialmente a los rituales funerarios, la persecución que se hizo de toda práctica no católica, debió ser al mismo tiempo, el fin del trabajo de los ceramistas.
La producción de cerámica siguió después de la conquista española. Hoy en día, cerca de 500 años después, la cerámica se sigue produciendo en diferentes lugares del Perú, especialmente en la sierra de los Andes2. De acuerdo con su funcionalidad podemos distinguir tres clases de cerámica:
En el primer rubro, como cerámicas utilitarias reconocemos a las ollas para cocinar, cuencos o bidones para almacenar líquido o granos, platos para comer y beber. Al lado de ellos hay que señalar, como algo muy peculiar en los Andes Centrales, la tinaja grande que se emplea para fermentar la chicha. La mayoría de las cerámicas utilitarias son producidas y utilizadas en la sierra. Sin embargo, en la Costa Norte del Perú, especialmente en los departamentos de Lambayeque y Piura donde se encuentra Chulucanas, se producen en gran cantidad las tinajas grandes para la chicha.
En algunos casos, los objetos de uso ritual se convierten finalmente en productos de consumo turístico, tal es el caso de los toritos de Pucará y las pequeñas iglesias que se colocan en los techos de las casas en Ayacucho. Pero también existen objetos creados de manera específica para los turistas; es así como tenemos las cerámicas con dibujos ʺincaicosʺ en Písac o Raqchi donde también podemos encontrar las muñecas de tipo ʺgrotescoʺ. Estos artículos se encuentran en los mercados artesanales o en las tiendas para los turistas (De la Fuente et al 1992: 113).
Aunque la cerámica de Chulucanas también podría incluirse en la categoría ʺpara los turistasʺ, hay una característica muy peculiar en comparación con respecto a las otras regiones. En el primer lugar, Chulucanas está en la costa, y en segundo lugar, pese a que su cerámica tiene una existencia relativamente reciente, posee elementos tradicionales de la época prehispánica, como es el caso de la técnica de paleteado.
En este artículo voy a tratar de la formación de la cerámica de Chulucanas que tiene un carácter muy especial que la diferencia de las otras cerámicas actuales en los Andes, desde el punto de vista del renacimiento de la tradición.
La cerámica de Chulucanas está caracterizada por: ʺformación por la técnica del paleteadoʺ, ʺpulir por la piedraʺ, ʺcerámica negra por ahumadoʺ y ʺdecoración por la técnica de positivo-negativoʺ. Como arriba menciono, estas características son elementos derivados de la época prehispánica. Antes de discutir la continuidad o renacimiento de estos elementos, describiré el proceso de fabricación de la cerámica de Chulucanas.
La arcilla utilizada es de la tierra acumulada en el lecho antiguo del río Piura. Aunque el terreno de donde se saca sea de propiedad privada, nadie se opone a que se proceda a recolectar la arcilla. Los ceramistas van allí por sí mismos o bien compran a los intermediarios.
Para preparar la arcilla primero se la disuelve bien en una tinaja con bastante agua, luego se extrae libre de impurezas con una jarra o cuchara de mate y se almacena en otra olla pasándola por un tamiz menudo (fig. 3). Después de asentarse bien se saca el agua y se la seca aún más. Cuando se logra una dureza adecuada, se coloca en una bolsa plástica y se deja fermentar. Antes de comenzar a trabajar se hace el tratamiento necesario que tiene los siguientes pasos:
Se coloca la masa en una tela extendida en el suelo. Luego se forma una pieza cónica y se golpea la base de la pieza cónica con el puño haciéndola hueca
Se coloca la masa en el suelo y a su lado una vasija con agua. Se ubica la masa entre las rodillas y con una paleta en una mano y un canto rodado en la otra, se golpea la masa preparada hasta que el espesor de la pared de la naciente vasija sea de 3 ó 4 milímetros (. Cada minuto o treinta segundos se moja tanto la paleta como la piedra. El número de golpes de paleta es alrededor de 30 veces por minuto con el sonido rítmico de ʺpon, pon, ponʺ. La orilla se mantiene algo gruesa porque de allí se continúa el paleteado hacia la parte superior de la pieza.
La paleta que se utiliza para golpear la masa es de madera de algarrobo (Prosopis juliflora). Se usan dos tipos: una para formar la vasija que es un poco gruesa y la otra es delgada y pulida para acabar la superficie. Ambas tienen el tamaño aproximado de la palma de la mano, mientras que el canto rodado tiene un diámetro de 7 a 8 cm de longitud y de 4 a 5 cm de grosor, generalmente con la forma redonda u ovoide
Se coloca la vasija con su boca hacia abajo, sobre la rueda. Seguidamente se golpea ligeramente la base expuesta con la paleta para formar la base plana. Después se la guarda de nuevo en la bolsa plástica para que se endurezca adecuadamente y poder trabajar así en el proceso siguiente.
En caso de tratarse de una vasija simple, se agrega al borde un pedazo de arcilla con forma de cordón y se forma el borde de la vasija con la ayuda del torno. Si la vasija va a tener la forma de una persona, animal o planta, después de cerrar la boca de la pieza se agrega la arcilla y se forma la cara con las manos. Antes de que se endurezca la arcilla se le adorna con figuras de cabellos, ojos, vestidos, etc., en líneas finas utilizando cuchillo u otros instrumentos
Se pinta la vasija con un pincel y un pigmento químico que se consigue en una tienda.
El pulido tiene que hacerse por lo menos dos veces, mientras las piezas no se encuentran totalmente secas, y para ello se usa una piedra o una bala de plástico, normalmente donde la cerámica esta pintada
Este paso se realiza sobre las piezas que poseen formas de animales, humanos o plantas, y cuando la arcilla está completamente seca. Así se modifica la vasija con un cuchillo para darle forma a la cara, las manos, etc. Por último se lima con un papel de lija.
Antes de quemar se deja afuera para que la pieza se caliente con la luz solar.
Se quema en un horno fabricado de adobe. Los combustibles son leñas de algarrobo, sauce o zapote, árboles que se encuentran alrededor de Chulucanas. La forma del horno es cónica, cilíndrica o cuadrangular. Se hornea durante 2 a 3 horas a una temperatura entre 750 y 800 grados centígrados.
Sobre la pieza quemada se prepara la decoración. En este proceso, se cubre con arcilla disuelta en agua la parte que no quiere ser ahumada
La pieza anteriormente preparada se oscurece por ahumado. El horno que se utiliza para este paso es diferente del que se usa para el quemado. Para ahumar se utilizan las hojas de mango como combustible, y el grado de ahumado se puede medir por la humedad de las hojas, el tiempo que se emplea para ahumar, las veces que se ahuma etc. Así, de acuerdo al grado de ahumado el color de la pieza variará de negro a marrón oscuro.
Después de sacar la pieza del horno para ahumar, se quita la arcilla puesta para la protección de la región que no sería coloreada, sea raspando con la uña o lavando con agua .
Lo que arriba se ha descrito es el proceso de fabricación de la cerámica de Chulucanas. Dentro de este proceso lo que se cuida más es la dureza de la arcilla. Desde el inicio la formación de la parte baja, de la parte de arriba y durante el pulido con la piedra, es necesario mantener la dureza y suavidad de la arcilla adecuada, de acuerdo con cada uno de estos procesos. ʺDialogandoʺ constantemente con la arcilla se trabaja con mucho cuidado.
Dentro de la cerámica de Chulucanas hay que considerar a las piezas fabricadas con molde. El proceso del trabajo es similar al descrito anteriormente, excepto el proceso del paleteado. Una diferencia notable entre las piezas de las dos técnicas es el peso. Las que se han fabricado por la técnica de paleteado son más ligeras en comparación con las fabricadas con molde, ya que las que se han hecho con el proceso de paleteado tienen paredes mucho más delgadas
La cerámica de Chulucanas es nacida del sol, la arena y el barro, de las manos de hábiles artesanos descendientes de los antiguos pobladores de Vicus que dan forma y vida a una de las expresiones artesanales del Perú que trata de posicionarse en el mundo de la decoración y el arte. La cerámica de Chulucanas, oriunda de Piura como el Tondero, los chifles, el algarrobo y la chicha de jora, asoma con orgullo y afronta el reto de convertirse en base a su singularidad en una marca que trasciende fronteras y nacionalidades.
La cerámica de Chulucanas deriva de la palabra quechua “Chullucani” que quiere decir “me derrito”, aludiendo al calor de los desiertos en este territorio del norte del Perú. Con hasta 40 grados de calor en verano, Chulucanas es la capital de la Provincia de Morropón, a 45 km de Piura a la que se llega en un viaje de 40 minutos. Pero lo más representativo de esta comunidad es haber heredado la habilidad y destreza de sus antepasados para dar vida a una cerámica cuya originalidad asombra.
La cerámica de Chulucanas se produce en el caserío la encantada a solo 5 km, este producto ha sido reconocido a nivel mundial por su fina calidad y acabados únicos reflejando motivos costumbristas como cholos, chicheras, cántaros entre otros. El material utilizado para su creación es la arcilla, recogida de la misma zona de producción en el norte del país.
HISTORIA
La cerámica de Chulucanas toma su nombre de la localidad en que se hizo conocida: Chulucanas, departamento de Piura, Perú. Hoy en día es una de los artes populares más conocidas en el Perú. En los mercados de artesanía de Lima, tales como los que se encuentran en la avenida de la Marina o en la avenida Petit-Thouars por ejemplo, es posible hallar gran cantidad y variedad de la cerámica de Chulucanas. También en la ciudad del Cuzco hay dos tiendas donde se vende exclusivamente la cerámica de Chulucanas. Todo indica, sin embargo, que se trata de una situación reciente. Ocho años atrás, cuando comencé su estudio, pocos limeños conocían esta artesanía y sólo había unas cuantas tiendas que la vendían en Lima.
No es necesario recordar que los Andes Centrales han sido una de las áreas privilegiadas para el desarrollo de la cerámica. En su mejor momento, las etnias, cacicazgos y estados como Chavín, Nazca, Moche, Chimú, etc., nos dan pruebas del refinamiento al que llegó este arte (Fujii 1985). Desgraciadamente la civilización andina tan peculiar en la historia de la humanidad, fue destruida a raíz de la conquista del Imperio inca por los españoles y con la desaparición del estado indígena concluyó también su desarrollo tecnológico. Dado que las vasijas de barro, al menos aquellas de gran calidad, estuvieron asociadas al quehacer religioso, especialmente a los rituales funerarios, la persecución que se hizo de toda práctica no católica, debió ser al mismo tiempo, el fin del trabajo de los ceramistas.
- 2 En el informe hecho por Rogger Ravines, en 1989 habían, dentro del territorio peruano, 153 sitios (...)
La producción de cerámica siguió después de la conquista española. Hoy en día, cerca de 500 años después, la cerámica se sigue produciendo en diferentes lugares del Perú, especialmente en la sierra de los Andes2. De acuerdo con su funcionalidad podemos distinguir tres clases de cerámica:
- para el uso cotidiano,
- para el uso ritual, y
- para los turistas.
En el primer rubro, como cerámicas utilitarias reconocemos a las ollas para cocinar, cuencos o bidones para almacenar líquido o granos, platos para comer y beber. Al lado de ellos hay que señalar, como algo muy peculiar en los Andes Centrales, la tinaja grande que se emplea para fermentar la chicha. La mayoría de las cerámicas utilitarias son producidas y utilizadas en la sierra. Sin embargo, en la Costa Norte del Perú, especialmente en los departamentos de Lambayeque y Piura donde se encuentra Chulucanas, se producen en gran cantidad las tinajas grandes para la chicha.
En algunos casos, los objetos de uso ritual se convierten finalmente en productos de consumo turístico, tal es el caso de los toritos de Pucará y las pequeñas iglesias que se colocan en los techos de las casas en Ayacucho. Pero también existen objetos creados de manera específica para los turistas; es así como tenemos las cerámicas con dibujos ʺincaicosʺ en Písac o Raqchi donde también podemos encontrar las muñecas de tipo ʺgrotescoʺ. Estos artículos se encuentran en los mercados artesanales o en las tiendas para los turistas (De la Fuente et al 1992: 113).
Aunque la cerámica de Chulucanas también podría incluirse en la categoría ʺpara los turistasʺ, hay una característica muy peculiar en comparación con respecto a las otras regiones. En el primer lugar, Chulucanas está en la costa, y en segundo lugar, pese a que su cerámica tiene una existencia relativamente reciente, posee elementos tradicionales de la época prehispánica, como es el caso de la técnica de paleteado.
En este artículo voy a tratar de la formación de la cerámica de Chulucanas que tiene un carácter muy especial que la diferencia de las otras cerámicas actuales en los Andes, desde el punto de vista del renacimiento de la tradición.
CARACTERISTICAS DE LA CERAMICA
La cerámica de Chulucanas requiere de técnicas específicas como, el modelar, el bruñido, quemado y pintado para tener una buena calidad y finura. La cerámica de Chulucanas tiene raíces culturales profundas que nacen a partir de las culturas Tallan y Vicús. (500años d.c) extendidas en el norte de Perú. La cultura Vicus desarrollada a escasos kilómetros de la ciudad de Chulucanas, aporta técnicas de decoración en "negativo" que se ha convertido en la principal característica de la cerámica, de la cultura Tallan se ha conservado "el paleteado" que consiste en realizar golpes rítmicamente con una paleta de madera para dar forma a la vasija. Una vez hecha la forma se pinta y se pasa el bruñido o pulido, que consiste en frotar toda la superficie visible con piedras de río, a fin de lograr que esta superficie quede completamente satinada y homogénea. Una vez seca, la cerámica Chulucanas va al horno donde se utiliza leña de tronco de algarrobo y se quema a una temperatura entre 700 y 900 °C para luego decorarla. Esta es la técnica del “negativo”: la pieza entra al horno de ahumado para una quema de reducción, en donde hojas de mango son empleadas como combustible para producir no solo el humo que oscurecerá la cerámica de Chulucanas, sino también una resina que al adherirse a la cerámica le dará el brillo característico del estilo Chulucanas.
La cerámica de Chulucanas cumple una función decorativa ornamental, aunque últimamente se han incorporado nuevas técnicas de alta temperatura, aplicando un vidriado interior para hacerlas impermeables a los líquidos y útiles como vasijas. Asimismo, se está introduciendo el torno eléctrico para producciones masivas con fines de exportación.
La cerámica de Chulucanas se ha convertido actualmente en uno de los artículos decorativos más reconocidos del mundo, por la belleza de sus formas y diseños. La utilización de técnicas que combinan los conocimientos ancestrales con lo contemporáneo, dan como resultado un producto utilitario y moderno.
La cerámica de Chulucanas es un conjunto de piezas artísticas y utilitarias a base de arcilla tales como Jarrones, cholos, chicheras y canteras, además de diversos utensilios y pequeños adornos.
La cerámica de Chulucanas se clasifica en dos tipos: vasijas y esculturas; a su vez éstos se subclasifican en ornamentales y utilitarios. La cerámica utilitaria es aquella que puede cumplir otra función adicional tal es el caso de floreros, ceniceros, sujetapapeles, complemento de muebles, etc. La ventaja de la cerámica ornamental radica en las características y diseños que permiten que éste producto decorativo se pueda usar en cualquier área, ya sea en oficinas o en el hogar, etc.
La producción de las piezas escultóricas “gordas de Chulucanas” es un modelo que refuerza la identidad cultural del poblador, sin embargo este tipo de cerámica no es acogido por los mercados internacionales que buscan nuevos y modernos estilos, una combinación entre lo utilitario y lo decorativo. Entre los ceramistas más reconocidos se encuentra Gerasimo Sosa y Max Inga. Los finos trabajos de cerámica utilitaria y decorativa son unas de las más preciadas por turistas que visitan nuestro país y poco a poco apreciada por más culturas.
FABRICACION DE LA CERÁMICA DE CHULUCANAS
La cerámica de Chulucanas está caracterizada por: ʺformación por la técnica del paleteadoʺ, ʺpulir por la piedraʺ, ʺcerámica negra por ahumadoʺ y ʺdecoración por la técnica de positivo-negativoʺ. Como arriba menciono, estas características son elementos derivados de la época prehispánica. Antes de discutir la continuidad o renacimiento de estos elementos, describiré el proceso de fabricación de la cerámica de Chulucanas.
Preparar la arcilla
La arcilla utilizada es de la tierra acumulada en el lecho antiguo del río Piura. Aunque el terreno de donde se saca sea de propiedad privada, nadie se opone a que se proceda a recolectar la arcilla. Los ceramistas van allí por sí mismos o bien compran a los intermediarios.
Para preparar la arcilla primero se la disuelve bien en una tinaja con bastante agua, luego se extrae libre de impurezas con una jarra o cuchara de mate y se almacena en otra olla pasándola por un tamiz menudo (fig. 3). Después de asentarse bien se saca el agua y se la seca aún más. Cuando se logra una dureza adecuada, se coloca en una bolsa plástica y se deja fermentar. Antes de comenzar a trabajar se hace el tratamiento necesario que tiene los siguientes pasos:
- se extiende la arcilla en una tela,
- se le agrega un puñado de la ceniza del horno,
- se amasa la arcilla como se amasa la harina para preparar el pan,
- se forma un bloque de acuerdo a la pieza que va a trabajar y se guarda de nuevo en la bolsa.
Comenzar a darle forma
Se coloca la masa en una tela extendida en el suelo. Luego se forma una pieza cónica y se golpea la base de la pieza cónica con el puño haciéndola hueca
Formando la parte baja de la vasija
Se coloca la masa en el suelo y a su lado una vasija con agua. Se ubica la masa entre las rodillas y con una paleta en una mano y un canto rodado en la otra, se golpea la masa preparada hasta que el espesor de la pared de la naciente vasija sea de 3 ó 4 milímetros (. Cada minuto o treinta segundos se moja tanto la paleta como la piedra. El número de golpes de paleta es alrededor de 30 veces por minuto con el sonido rítmico de ʺpon, pon, ponʺ. La orilla se mantiene algo gruesa porque de allí se continúa el paleteado hacia la parte superior de la pieza.
La paleta que se utiliza para golpear la masa es de madera de algarrobo (Prosopis juliflora). Se usan dos tipos: una para formar la vasija que es un poco gruesa y la otra es delgada y pulida para acabar la superficie. Ambas tienen el tamaño aproximado de la palma de la mano, mientras que el canto rodado tiene un diámetro de 7 a 8 cm de longitud y de 4 a 5 cm de grosor, generalmente con la forma redonda u ovoide
Formar la base
Se coloca la vasija con su boca hacia abajo, sobre la rueda. Seguidamente se golpea ligeramente la base expuesta con la paleta para formar la base plana. Después se la guarda de nuevo en la bolsa plástica para que se endurezca adecuadamente y poder trabajar así en el proceso siguiente.
Levantar (formar la parte superior de la vasija)
Luego de mojar el borde, se coloca la vasija boca arriba en un cubo de cerámica de un metro de altura. Al igual que el proceso anterior, con la paleta de madera y el canto rodado se forma la parte superior, pasando la piedra alrededor de la pieza . Cuando se termina de darle la forma buscada, se soba la superficie con la paleta y la palma para borrar las huellas del paleteado.
Terminar la formación
En caso de tratarse de una vasija simple, se agrega al borde un pedazo de arcilla con forma de cordón y se forma el borde de la vasija con la ayuda del torno. Si la vasija va a tener la forma de una persona, animal o planta, después de cerrar la boca de la pieza se agrega la arcilla y se forma la cara con las manos. Antes de que se endurezca la arcilla se le adorna con figuras de cabellos, ojos, vestidos, etc., en líneas finas utilizando cuchillo u otros instrumentos
Pintar
Se pinta la vasija con un pincel y un pigmento químico que se consigue en una tienda.
Pulir
El pulido tiene que hacerse por lo menos dos veces, mientras las piezas no se encuentran totalmente secas, y para ello se usa una piedra o una bala de plástico, normalmente donde la cerámica esta pintada
Esculpir
Este paso se realiza sobre las piezas que poseen formas de animales, humanos o plantas, y cuando la arcilla está completamente seca. Así se modifica la vasija con un cuchillo para darle forma a la cara, las manos, etc. Por último se lima con un papel de lija.
Secar o calentar con la luz solar
Antes de quemar se deja afuera para que la pieza se caliente con la luz solar.
QUEMAR
Se quema en un horno fabricado de adobe. Los combustibles son leñas de algarrobo, sauce o zapote, árboles que se encuentran alrededor de Chulucanas. La forma del horno es cónica, cilíndrica o cuadrangular. Se hornea durante 2 a 3 horas a una temperatura entre 750 y 800 grados centígrados.
Decorar con la técnica de negativo
Sobre la pieza quemada se prepara la decoración. En este proceso, se cubre con arcilla disuelta en agua la parte que no quiere ser ahumada
AHUMAR
La pieza anteriormente preparada se oscurece por ahumado. El horno que se utiliza para este paso es diferente del que se usa para el quemado. Para ahumar se utilizan las hojas de mango como combustible, y el grado de ahumado se puede medir por la humedad de las hojas, el tiempo que se emplea para ahumar, las veces que se ahuma etc. Así, de acuerdo al grado de ahumado el color de la pieza variará de negro a marrón oscuro.
LIMPIAR
Después de sacar la pieza del horno para ahumar, se quita la arcilla puesta para la protección de la región que no sería coloreada, sea raspando con la uña o lavando con agua .
Lo que arriba se ha descrito es el proceso de fabricación de la cerámica de Chulucanas. Dentro de este proceso lo que se cuida más es la dureza de la arcilla. Desde el inicio la formación de la parte baja, de la parte de arriba y durante el pulido con la piedra, es necesario mantener la dureza y suavidad de la arcilla adecuada, de acuerdo con cada uno de estos procesos. ʺDialogandoʺ constantemente con la arcilla se trabaja con mucho cuidado.
Dentro de la cerámica de Chulucanas hay que considerar a las piezas fabricadas con molde. El proceso del trabajo es similar al descrito anteriormente, excepto el proceso del paleteado. Una diferencia notable entre las piezas de las dos técnicas es el peso. Las que se han fabricado por la técnica de paleteado son más ligeras en comparación con las fabricadas con molde, ya que las que se han hecho con el proceso de paleteado tienen paredes mucho más delgadas
CERÁMICA PRODUCTO BANDERA
La mayoría de los ceramistas se concentran en el centro poblado La Encantada. En promedio, en el distrito de Chulucanas, existen casi dos mil artesanos que transmiten de generación en generación el arte de la elaboración de cerámica a base de arcilla y cocida en hornos tradicionales, que dan como resultado un producto que le ha valido la denominación de origen por su gran valor e identidad cultural. En promedio existen unos 400 talleres, la mayoría de estos ubicados en el centro poblado La Encantada, aquí sus casas son a la vez sus talleres, donde elaboran de manera manual sus esculturas, las cuales son muy cotizadas a nivel nacional e internacional.
La cerámica de Chulucanas se ha ido incrementando año tras año, permitiendo su mayor difusión en el extranjero, así tenemos pues entre las principales empresas exportadoras a Jallpa Nina SA , Intercrafts Perú SAC., entre otras empresas que comercializan las cerámica de Chulucanas
La cerámica de Chulucanas es un producto con mucho atractivo para los extranjeros y turistas que visitan nuestro país, y poco a poco es apreciada por más y más culturas. A pesar de que estos cerámicos presentan un atractivo particular el grupo de personas que lo aprecian es aún muy reducido. Es por esto que debemos tomar conciencia para difundir y aprender a valorar este producto, de esta manera podamos ofrecer nuestros productos con mejor calidad.
IMPULSAR LA CERÁMICA DE CHULUCANAS
El encargado del Cite Cerámica una empresa que comercializa cerámicas de Chulucanas nos cuenta que se busca revalorar el producto de la cerámica de Chulucanas y resaltar la denominación de origen con que se cuenta; para ello ya se han hecho ferias para que las personas puedan conocer más de esta Artesanía, donde participaron exponentes de Piura, Sullana, Máncora, Catacaos, Ayabaca y Huancabamba.
Los diseños de las cerámicas de Chulucanas, mayormente son a base de temáticas costumbristas como las labores de campo, la venta de chicha, la mujeres robustas de trenzas que ayudan en las labores del hogar, entre otras representaciones que resaltan las actividades diarias y cuyas esculturas se han ganado un sitio en diversos hogares no solo de Piura.
EXPORTACIÓN DE LA CERÁMICA
En los últimos años las exportaciones peruanas de Cerámica de Chulucanas han aumentado considerablemente, por lo que el Gobierno la designó como uno de los Productos Bandera del Perú, galardón que busca facilitar su desarrollo en los mercados internacionales. Sin embargo, la carencia de una estructura de funciones y operaciones en el Comité Especial de Promoción de Productos de Bandera (Ceproba) del Mincetur retarda el posicionamiento y promoción de este producto. Actualmente las cerámicas de Chulucanas se venden en cerca de 60 países, siendo EE.UU. el principal destino y, en menor grado, Italia, España, Alemania, Países Bajos y Francia.
Se necesita también una mayor participación de artesanos de Cerámica Chulucanas en ferias internacionales, ruedas de negocios y misiones empresariales en diversos países del mundo. Se estima que actualmente unas 100 empresas peruanas exportan este tipo de cerámica, pero sólo tres o cuatro elaboran Cerámicas Chulucanas utilitarias pues el costo de producción se incrementa en 40%. Y claro, también se requiere lograr una mayor difusión de estos cerámicos y de las culturas precolombinas, como Vicus y Tallán, ya que muy son pocas las piezas en exhibición permanentemente en los museos.












LA Ceramica de Chulucanas esta modelada en el rescate de tecnicas perdidas del valle Alto Piura alli modelado a lo de NEW MEXICO USA de 1890. Tales tecnicas perdidas alli desde 1532AD (llegad Espanola) es desde 1967 a agrupar hijos de alfareros a formar Assoc.ceramica VICUS.
ResponderEliminarse llevaba tres fases #1 1967-1973 -Fase#2 Redescubrimieto del tecnica NEGATIVA Vicus de 600Ac por alfarero GERASIMO SOSA ALACHE( 1953- )AMUTA 2000y compartida a demas aprendices.
#3 FASE=2002 CITe y ONGs se ponen alli HORNOS/TORNOS y tecnificacciones* muy en contra de inicio 1967*!
POSITIVO-NEGATIVO es una equivocaccion del termino Vicus Postivo-Negativo-mixto..equivocadamente usada de antes y depues lo que no lo es!
LA ceramica Chulucanas no lo es turistica.La gran mayoria de adquirla son Peruanos orgullosos de obtener ejemplares exquisitas y unicas(algunas) folkloricas /tematicas.Han sdo adquiridos por Museos Mundiales..Minpaku:Osaka Japon=169 obras.Univ de Piura Coleccion Carlos Schaeffer Seminario=83+ Obras: Gerasimo SOsa Alache-Museo Manchester University Inglaterra- Obras y ollas de G>Sosa-Museo de la Cultura-Lima= jarra 1950 Chabuco Yamunaque.Pantaleon-Yetersa Yamunaque coifres y obras(Varias)Gerasimo Sosa alache-varios obras -Museo de artes trdicionales PUCP LIma-loro;Segundo Moncada Guerrero(en negativo rescatado)!Museo de la cultura Lima Olla G.Sosa A- Crocker Museum Sta C california USa-Olla "Infinital-j.L.Yamunaque Chulucanas.
ResponderEliminarPremio : E.Campodonico 2010 UNiv. Piura :Gerasimo Sosa Alache